
Se hizo la luz, una mañana de Octubre. Mamá ahí estabas tú, tan maravillosa y tan dulce como te había imaginado. Aprendí con el correr del tiempo y en mis andanzas peligrosas, de cada uno de tus consejos valorados en cada acto de mis quince años, y soñando cada vez que me encuentro lejos, con tus palabras que envuelven mis vivencias ...
A pesar de todas nuestras peleas, sabes que te amo como a nadie... Siempre estás ahí para mí; no sería lo mismo sin vos.
Nunca me faltes, mamá. Sos lo más importante que tengo, TE AMO