14 sept 2009

El futuro que imaginamos, nuestros deseos, son ensayos del futuro; nuestros deseos son fotos del futuro.
A veces el futuro nos hace un guiño, nos deja espiarlo, robarle una foto, como si fuéramos paparazzis del destino. Es más fácil pensar que hay un destino escrito, que simplemente avanzamos hacia nuestro destino, pero el futuro es volátil, una simple decisión, y todo cambia… Un error, un traspié, una acción, una omisión, y las fotos del futuro cambian.