2 feb 2010

El azar es la metáfora perfecta de quién le busca inspiración a la tristeza, el destino es la coartada sigilosa de quién pretende todo y nunca acierta... Mientras el futuro asoma su perfil, el presente de debate con la muerte, como quien se juega el todo por el todo; como una moneda puesta al viento, jugando siempre, apostando siempre... A cara o cruz, ante la incrucijada revisas las cosas que pudieron pasar, y que se suspendieron por verlas girando en el viento. A cara o cruz, te jugaste los besos, los sueños, el llanto y la cordura mental, de ignorar el futuro y escoger al amor de tu vida. A cara o cruz, mientras que en la ventana se escurre el tiempo; mientras la moneda da vueltas en el viento, un beso te perfuma la excistencia; mujer de corazón partido en dos dime a cuál mitad yo pertenezco. Lo que para tí es tremenda incrucijada, para mí es amar la incertidumbre, lo que para tí es borrón y cuenta nueva, para mí es principio o final, jugando siempre, apostando siempre... A cara o cruz, ante la incrucijada revisas las cosas que pudieron pasar, y que se suspendieron por verlas girando en el viento. A cara o cruz, te jugaste los besos, los sueños, el llanto y la cordura mental, de ignorar el futuro y escoger al amor de tu vida. A cara o cruz, mientras que en la ventana se escurre el tiempo...